Update. Apocalipsis.

Llevo bastante tiempo con este libro, no es nada corto para comenzar, pero por tanto, creo que se merece más de una reseña. Ya les había introducido un poquito sobre el incesablemente interesante prólogo de dos partes, que ilustra la visión que tiene Stephen King sobre la novela, la diversidad de sus personajes y sobre sus lectores.

En esta oportunidad, les traigo pequeños extractos (bastante superficiales), para que entiendan un poco de lo que trata el libro. En ningún momento tocando la historia que se desarrolla como tal, ni sus protagonistas. La intención es que si les llama la atención, no pueden dejar de leerlo.

Yo aún me encuentro en pleno desenlace, ya estoy enamorada de varios personajes y ya odio a muerte a otros. No me encuentro para nada decepcionada con el curso que toma la historia, y se los digo, ya para este punto, y desde el principio, conociendo a mi autor favorito como lo conozco, estoy luchando con mis deseos inútiles de un final feliz, pero eso ya se los dejo a su criterio, para aquel que decida acompañarme en esta larga y excitante travesía que representa los distintos Universos de Stephen King.

Starkey, sentado a solas frente a una larga mesa, examinaba las hojas de papel cebolla amarillo. El contenido lo descorazonó. Llevaba treinta y seis años sirviendo a su país, desde sus comienzos como aterrorizado cadete principiante en West Point. Había ganado medallas. Había conversado con presidentes, los había asesorado y, en algunas ocasiones, siguieron sus consejos. En diversos momentos, había pasado por trances dramáticos. Por muchos. Pero esto… Se hallaba asustado, tan asustado que apenas se atrevía a confesárselo a sí mismo. Ése era el pánico capaz de generar locura.

DIAGNOSTICO CONFIRMADO

RAZONABLEMENTE

CEPA CODIFICADA 848–AB

CHAMPION (E.), SALLY

CAMBIO Y MUTACIÓN ANTÍGENO.

GRAVE RIESGO/MORTALIDAD EXORBITANTE 

Y PROBABILIDAD DE CONTAGIO ESTIMADA 99,4%

REPITO 99,4%. CENTRO DE CONTROL DE EPIDEMIAS 

DE ATLANTA

EXPEDIENTE AZUL ULTRASECRETO.

FIN

P–T–2223 1 2A

Está ahí fuera, delante y en línea recta, pensó Starkey. El Proyecto Azul.

El miedo estuvo a punto de acometerle de nuevo. Hurgó en el bolsillo y extrajo una cápsula rosada y amarilla. Lo que su hija llamaba una «depresora». Los nombres no importaban; los efectos sí. La tragó en seco. Frunció por un momento sus facciones, duras y lisas, cuando la sintió bajar.

Proyecto Azul

El primer monitor sólo mostraba un reloj digital. Hasta el 13 de junio, todos los números de ese reloj habían sido verdes. Ahora eran de un rojo intenso. Se habían detenido. Las cifras eran 13: 06: 90: 02: 37: 16.

– 13 de junio de 1990. Dos horas treinta y siete minutos de la mañana y dieciséis segundos.

La probabilidad de contagio era del 99,4%, pensó. La idea daba vueltas como loca en su cerebro. Eso significaba un 99,4% de mortalidad, porque el organismo humano no estaba en condiciones de producir los anticuerpos necesarios para detener a un virus antígeno de mutación constante. Cada vez que el organismo producía el anticuerpo adecuado, el virus mutaba a una forma ligeramente nueva. Por esa razón, sería imposible elaborar una vacuna.

La conclusión de la vida nunca es bella.

No existen mapas para el cambio. Uno, sencillamente, sale por el otro lado. O no sale.

Larry Underwood

Ahora, que le hago mención, Larry Underwood es uno de mis personajes favoritos, por el simple hecho de que como mucho de los supervivientes, está descubriéndose a sí mismo y es muy honesto en su travesía. No eres un buen tipo, Larry. Constantemente se pone a prueba, pero le es muy difícil, como a nosotros mismos, la autocrítica.

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Espero que hayan disfrutado esta especie de introducción. Lo repito, esta novela es bastante extensa (1536 páginas, de las cuales llevo un 67%), y no me arrepiento para nada. Quiero seguir porque estoy enganchada y quiero descubrir cómo culmina esta inevitable batalla entre la luz y la oscuridad.

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Paula

 

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Nunca es demasiado tarde para acurrucarse en un libro.

Me zambullí en Apocalipsis, uno de los best sellers de Stephen King, y debo decir que me tiene atrapada. Quería compartir con ustedes el prólogo que consta de dos partes, para el disfrute de todos los que como yo, son amantes de la narrativa de King, y que los que no lo conocen, prueben un pedacito a ver si hacen click.

UN PROLOGO EN DOS PARTES
PRIMERA PARTE
PARA LEER ANTES DE LA COMPRA
Hay un par de cosas que necesita saber en seguida acerca de esta versión de Apocalipsis, y que debe conocerlos sin haber salido aún de la librería. Por esta razón confío en haberle atrapado lo más pronto posible. Espero que de pie ante la sección K de los nuevos títulos de ficción, con sus otras compras debajo del brazo y el libro abierto ante usted. En otras palabras, espero haberle atrapado mientras su cartera se encuentra todavía segura en su bolsillo. ¿Preparados? Estupendo. Gracias. Prometo ser breve.
En primer lugar, ésta no es una nueva novela. Si usted tiene alguna confusión a este respecto, no deje de expresarla aquí y ahora mismo, mientras aún se encuentra a una distancia prudente de la caja registradora donde le sacarán el dinero de su bolsillo y lo meterán en el mío. Apocalipsis se publicó originalmente hace ya más de diez años.
En segundo lugar, ésta no es una versión de trinca, nueva y diferente de La danza de la muerte. No descubrirá a los viejos personajes comportándose de una forma distinta, ni tampoco el curso de la acción se ramificará en algún punto de la antigua ficción, llevándole, Lector Constante, en una dirección inédita.
Esta versión de La danza de la muerte es una ampliación de la novela original. Como ya he dicho, no encontrará a los viejos personajes actuando de manera nueva y extraña, pero sí descubrirá que casi todos los personajes, aunque en la misma forma del libro original, hacen más cosas y, si no creyese que algunas de esas cosas eran interesantes, tal vez incluso más ilustradoras, nunca hubiera estado de acuerdo en este proyecto.
Si no desea esto, no adquiera este libro. Y, si ya lo ha hecho, confío en que conserve el comprobante de la compra. La librería donde hace usted habitualmente sus adquisiciones se lo pedirá antes de cancelarle lo cargado en su tarjeta de crédito o devolverle el dinero en efectivo.
Pero si esta ampliación es algo que en realidad le atrae, le invito a seguir conmigo adelante un poco más. Tengo montones de cosas que contarle y creo que hablaríamos mejor al doblar la esquina.
En la oscuridad.

SEGUNDA PARTE
PARA LEER DESPUÉS DE COMPRAR EL LIBRO
Esto ya no es un prólogo, en realidad es una explicación de por qué mi nueva versión de La danza de la muerte ha llegado a existir. Para empezar, es una novela muy larga, y esta versión ampliada será considerada por algunos, quizá por muchos, como una presunción de indulgencia por parte de un autor cuyas obras han tenido el éxito suficiente como para permitírselo. Confío en que no sea así, pero no he sido tan estúpido como para no darme cuenta de que ese tipo de crítica resulta posible. A fin de cuentas, muchos críticos de la novela la consideraron, para empezar, muy hinchada y más larga de la cuenta.
Si el libro era, ya de por sí, demasiado largo, o se ha vuelto así en esta edición, esto es un asunto que dejo al criterio individual del lector. Sólo deseo aprovechar este pequeño espacio para decir que estoy editando Apocalipsis como si fuese escrita por primera vez, no para servirme a mí mismo o a cualquier lector en particular, sino para atender a un conjunto de lectores que me han pedido que lo haga. No lo habría ofrecido si yo mismo no hubiese pensado que las porciones que fueron quitadas del manuscrito original hacen la historia más rica, y sería un embustero si no admitiese que siento curiosidad por ver cómo se recibirá todo esto.
Le ahorraré el relato de cómo se escribió Apocalipsis. La cadena de pensamientos que produce una novela rara vez interesa a nadie más que a los aspirantes a novelistas. Tienden a creer que existe una «fórmula secreta» para escribir una novela de éxito comercial; pero en realidad eso no existe. Tienes una idea. En un momento dado te llega otra idea. Realizas una conexión de una serie de ideas entre sí; unos cuantos personajes (por lo general, poco más que sombras al principio) se sugieren a sí mismos; la mente del escritor imagina un posible final (aunque cuando llega ese final, casi nunca se parece mucho a lo que había imaginado el escritor); y, en un punto dado, se sienta con pluma y papel, una máquina de escribir o un procesador de textos. Cuando preguntan: « ¿Cómo escribe?» invariablemente respondo: «Una palabra cada vez.» Y la respuesta es siempre rechazada. Pero así son las cosas. Parece demasiado sencillo para ser verdad; pero considere, por favor, la Gran Muralla china: una piedra cada vez, hombre… Eso es todo. Piedra a piedra. Pero he leído que se puede ver esa cosa desde el espacio sin ayuda de un telescopio.
Para los lectores que están interesados, la historia se cuenta en el último capítulo de Apocalipsis, una tortuosa pero fácil visión general del género de horror que publiqué en 1981. Esto no es hacer propaganda de ese libro; sólo estoy diciendo que el relato está allí si lo desea, aunque se cuenta no sólo porque es interesante en sí mismo, sino porque ilustra un punto de vista diferente por completo.
Lo que sí resulta importante para los propósitos del libro actual, es que, en el bosquejo final, se borraron más de cuatrocientas páginas del manuscrito. La razón no fue de tipo editorial; de haber sido ése el caso, me hubiera contentado con que el libro viviese su vida y muriese, llegado el momento, tal y como se editó originalmente.
Las supresiones se realizaron por mandato del departamento financiero. Realizaron el correspondiente escandallo de los costes de producción, lo depositaron al lado de las ventas de tapa dura de mis cuatro libros anteriores, y decidieron que un precio fuerte de 12,95 dólares era todo lo más que el mercado podría soportar (¡comparen ese precio con el de ahora, mis amigos y vecinos!). Se me preguntó si accedería a realizar los cortes, o si prefería que los hiciese alguien del departamento editorial. Aunque con desgana, convine en hacer la cirugía yo mismo. Me parece que mi trabajo fue bastante bueno, para un escritor que ha sido acusado una y otra vez de tener diarrea en el procesador de textos. Existe sólo un lugar (el viaje de Trashcan Man’s a través del país desde Indiana a Las Vegas) en el que se notaba que estaba lleno de cicatrices.
Entonces, si toda la historia está aquí, cabía plantearse la pregunta de para qué nos preocupamos. ¿No será a fin de cuentas sólo una autosatisfacción? De ser así, he pasado una gran parte de mi vida perdiendo el tiempo. Como suele ocurrir, creo que en los relatos auténticamente buenos, el conjunto es siempre mayor que la suma de las partes. Si así no fuera, lo que sigue no pasaría de ser una versión aceptable de Hansel y Gretel:

Hansel y Gretel eran dos niños con un padre muy agradable y una madre estupenda. La estupenda madre murió y el padre se casó con una bruja. La bruja quería quitar de en medio a los niños, para disponer de más dinero para gastar en sí misma. Engatusó a su pusilánime y blando marido para que se llevase a Hansel y Gretel al bosque y los matara. El padre de los chicos en el último momento prefirió dejarlos en el bosque para que se murieran de hambre en lugar de proporcionarles una muerte rápida y misericordiosa con la hoja de su cuchillo. Mientras erraban por ahí, encontraron una casa construida de caramelo. Era propiedad de una bruja que practicaba el canibalismo. La bruja les encerró allí y les dijo que en cuanto estuviesen fuertes y gordos se los comería. Pero los niños se enfrentaron a la hechicera. Hansel la empujó dentro de su propia estufa. Encontraron el tesoro de la bruja, y al parecer hallaron también un mapa, puesto que, llegado el momento, regresaron de nuevo a su hogar. Cuando se presentaron en él, papá se desembarazó de la bruja y vivieron por siempre felices. FIN.

No sé qué pensarán ustedes al respecto. Para mí, esta versión pierde mucho. El relato está aquí, pero no es elegante. Es una especie de «Cadillac» con los cromados echados a perder y la pintura estropeada hasta mostrar la misma chapa. Podrá ir a cualquier parte, pero no tiene nada de extraordinario.
No he restaurado todas las cuatrocientas páginas desaparecidas. Existe una diferencia entre hacer bien las cosas y llegar a ser auténticamente vulgar. Parte de lo que quedó cortado y desparramado por el suelo de la habitación cuando me encaré con la truncada versión merecía quedarse allí. Pero allí es donde se ha quedado. Otras cosas, como el enfrentamiento de Frannie con su madre al principio del libro, parecen añadir esa riqueza y dimensión de las que yo, como lector, disfruto muchísimo. Volviendo a Hansel y Gretel por un momento, debe recordar que la malvada madrastra le pide a su marido que le traiga los corazones de los niños como prueba de que el influenciable leñador hizo lo que ella le ordenó. El hombre demuestra un leve vestigio de inteligencia cuando le trae los corazones de dos conejos. O el rastro de migas que Hansel deja atrás, para que él y su hermana puedan encontrar el camino de regreso. ¡Qué pensamiento tan tonto! Pero, cuando intenta seguir el rastro, comprueba que las aves se lo han comido. Ninguno de esos fragmentos son por completo esenciales para la trama; pero, en cierto modo, constituyen la trama, son unos grandes y mágicos fragmentos del relato. Cambian lo que hubiera sido una obra monótona en un cuento que ha encantado y aterrado a los lectores durante más de cien años.

Sospecho que nada de lo añadido aquí es tan bueno como el rastro de miguitas de Hansel; pero siempre he lamentado el hecho de que nadie, excepto yo y algunos de los lectores de la casa «Doubleday» ha conocido a ese maníaco que simplemente se llama a sí mismo El Niño… ni es testigo de lo que le sucede afuera de un túnel que es el contrapunto de otro túnel a medio continente de distancia: el Lincoln Tunnel en Nueva York, que dos de los personajes recorren al principio del relato.
Por tanto, aquí está Apocalipsis, Lector Constante, como su autor pretendía que apareciese en la sala de exposiciones. La totalidad de su cromado se halla ahora reluciente, para bien o para mal. Y la razón definitiva de presentar esta versión es la más simple. Aunque nunca ha sido mi novela favorita, es la que más agrada a la gente a la que le gustan mis libros. Cuando hablo (lo cual es en verdad rarísimo), la gente siempre me pregunta acerca de esta obra Discuten los personajes como si fuesen seres vivos y reales. Con frecuencia, me piden información: « ¿Qué fue de Fulano o de Mengano?» Como si yo recibiera cartas de ellos con cierta regularidad.
Como es inevitable, me han preguntado si se va a hacer una película. La respuesta, en realidad, es que probablemente sí. ¿Y será buena? No lo sé. Pero, buenas o malas, las películas casi siempre tienen un extraño efecto de disminución sobre las obras de fantasía. Naturalmente, existen excepciones. El mago de Oz es un ejemplo que acude en seguida a la mente. En las conversaciones, la gente no hace más que repartir papeles. Siempre he creído que Robert Duvall haría un espléndido Randall Flagg; pero he oído a la gente proponer a otras personas como Clint Eastwood, Bruce Dern y Cristopher Waltren. Todos parecen buenos, lo mismo que Bruce Springsteen podría hacer un interesante Larry Underwood, si en algún momento elige actuar. Tomando como referencia sus vídeos, creo que lo haría muy bien… Aunque mi elección personal sería Marshall Crenshaw. Pero, en resumen, creo que es mejor para Stu, Larry, Glen, Frannie, Ralph, Tom Gullem, Lloyd y ese tipo oscuro, que pertenezcan al lector, quien siempre los visualiza, a través de las lentes de la imaginación, de una forma vívida y cambiante, que ninguna cámara podrá jamás llegar a duplicar. A fin de cuentas, las películas son sólo una ilusión de movimiento que consta de millares de fotos fijas. Sin embarga, la imaginación se mueve dentro de su propio flujo de marea. Los filmes, incluso los mejores, congelan la ficción. Cualquiera que haya visto Alguien voló sobre el nido del cuco y que lea la novela de Ken Kesey, encontrará difícil o imposible no ver el rostro de Jack Nicholson sobre Randle Patrick McMurphy. Esto no tiene porqué ser malo… Pero es algo que limita. La gloria de un buen cuento radica en que es ilimitado y fluido. Un buen relato pertenece a cada lector de una manera propia y particular.
Después de todo, yo escribo por dos razones: para complacerme a mí mismo y para complacer a otros. Y, volviendo a este largo cuento de oscuro cristianismo, confío haber hecho ambas cosas.

24 de octubre de 1989

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Ya sé, pajaritos, bastante extenso, pero todo impecablemente estructurado y muy descriptivo. Justo como me gusta. Soy de transportarme a otro Universo cuando leo. Sabía que ustedes, amantes de la lectura, lo iban a disfrutar tanto como yo. Y ahora, continuaré con mis 1536 páginas de personajes, emoción, suspenso y horror. No se pierdan la reseña, la haré a pasos de vencedores porque últimamente no tengo mucho tiempo libre. Abrazos a todos.

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Paula

Reseña: El resplandor.

Título: El resplandor.

Título Original: The shining.

Autor: Stephen King

Sinopsis: Danny tenía cinco años. Y a esa edad pocos niños saben que los espejos invierten las imágenes y menos aún saben diferenciar entre realidad y fantasía. Pero Danny tenía pruebas de que sus fantasías relacionadas con el resplandor del espejo acabarían cumpliéndose: REDRUM… MURDER, asesinato.

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¡Hola, pajaritos! por fin saqué tiempo para leer “El resplandor”. Debo confesar que soy algo necia con los libros que tienen una adaptación visual. No por nada, sino que me gusta leer antes el libro, imaginar, entrar en perspectiva, y ya luego darle una oportunidad a la película. Así que no, no he visto la película protagonizada por Jack Nicholson, pero sí estoy al tanto de que Kubrick se tomó muchas libertades con el guión y terminó siendo una historia algo diferente. De cualquier manera, la tengo en mi lista de pendientes.

-Todos los grandes hoteles tienen escándalos -respondió-. Lo mismo que cualquier gran hotel tiene fantasmas. ¿Por qué? Demonios, la gente viene y va. A veces alguno estira la pata en su habitación, un ataque cardíaco, un derrame o algo así.

“El resplandor” narra la historia de Jack Torrance, un escritor y profesor, que debido a sus constantes ataques de ira frustra su empleo en la enseñanza. En su condición de ex alcohólico, es un hombre que a pesar de contar con el entero amor de su familia, en lo referente a la confianza no tiene los puntos muy altos con su esposa, Wendy. Quien soportó incontables veces las borracheras de Jack, y no supera especialmente un episodio en el que hirió al hijo de ambos, Danny. Posterior a la situación que culmina en dejarlo desempleado, ambos, deciden que lo mejor es aceptar la oportunidad que se le presenta a Jack para ejercer el oficio de vigilante durante el largo invierno en el Hotel Overlook, que se encuentra aislado por la nieve y no es rentable mantenerlo funcionando para esa época del año. Muchas cosas están sucediendo, con la idea de que el aislamiento será bueno para reforzar los lazos familiares y los escasos recursos económicos con los que cuentan, se trasladan los tres al Overlook para pasar el invierno.

Danny es un niño muy especial, posee lo que después conocemos como “the shine” o “el resplandor”. Tiene la capacidad de a sus cortos 5 años, saber cosas que a su edad jamás podría entender. Puede saber lo que otras personas piensan y cómo se sienten. Su amigo Tony, invisible para cualquier otro que no sea él, le dice cosas que al tiempo se cumplen, y le advierte que no debería ir al hotel porque es un peligro. REDRUM, es una palabra que Tony constantemente le muestra, pero Danny todavía no sabe leer y mucho menos sabe lo que significa.

Mientras seguía mirando cómo los botones acomodaban las maletas, Danny frunció el entrecejo. La mujer miraba de manera penetrante al hombre de gris, que supervisaba la operación. ¿Por qué querría ella meterse en sus pantalones? ¿Tendría frío, aunque llevara puesto ese abrigo largo de pieles?. Y si tenía tanto frío, ¿por qué no se había puesto ella pantalones?

Lo que me gusta de esta historia es que como fiel escrito de Stephen King, podemos ver la constante aparición de presagios por parte de los personajes con respecto a su propio futuro, sin matar el suspenso de la trama y generando ansiedad a medida que se va desenlazando. Me gustaron mucho los personajes. Jack Torrance, un personaje bien desarrollado, con una muy buena historia de fondo, poco a poco lo conocemos y otra de las cosas que adoro del escritor es cómo se las ingenia para hacer evolucionar al personaje, desde un borracho histérico, a amoroso padre ejemplar, hasta la completa histeria.

Por lo general, a Jack le gustaban sus personajes, los buenos y los malos. Y se alegraba de que fuera así. Eso le facilitaba el intento de verlos desde todos los ángulos y entender con mayor claridad sus motivaciones.

Wendy es una madre amorosa y preocupada, que ama como mujer. Hasta la muerte. Pero muy a pesar de su amor hacia Jack, primero es madre, y es capaz de hacer hasta lo último por proteger a Danny. Muchas veces siente celos de la relación de Danny con su papá, siente que lo prefiere a él, que es su ídolo. Ella también tiene una historia de fondo que nos hace entender la perspectiva del personaje.

La respiración había vuelto a acelerársele, y detrás de la frente sentía el pánico como una rata que lo roía desde dentro, retorciéndose. Peleó con el pánico, peleó con las raquetas para la nieve.

Danny fue mi personaje favorito. Un niño adorable y educado, muy maduro para su edad, y muy a pesar de lo que sus padres crean, entiende demasiadas cosas. Me recuerda mucho al personaje de Jake, de La Torre Oscura, aunque sus historias de fondo son MUY diferentes, creo que ambos personajes comparten el esplendor. A pesar de ser una de sus primeras novelas (1977), “El resplandor”, como todas las novelas de King, giran en torno a la trama de La Torre Oscura. De la cual aspiro muy pronto hacer una reseña, pero no se preocupen, pajaritos, todo es por parte, y cada una de las novelas de esta saga merecen su reseña. Con respecto al “El resplandor”, debo decir, me encanta el horror de King, su afán por hacernos conocer lo máximo posible acerca de sus personajes y la manera en la cual nos hace adorarlos para jugar con su futuro. MASOQUISMO PURO. Lo adoro. La atmósfera que crea la novela me atrapó. Si te gusta el horror, y el suspenso, esta es tu próxima elección ⭐⭐/5.

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Paula

Reseña: La mitad siniestra.

Título: La mitad siniestra.

Título Original: The dark half.

Autor: Stephen King.

Sinopsis: Cuando Thad Beaumont en pleno bloqueo creativo, después de que su novela Las súbitas bailarinas optara al Premio Nacional de Literatura y lo perdiera, decidió seguir los consejos de su mujer y publicar una serie de thrillers retorcidos y sangrientos bajo el seudónimo de George Stark, no pensó, ni por asomo, que le sería tan difícil «deshacerse» de ese otro yo que, no se explicaba cómo, había dejado de ser ficticio.

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Para ninguno es secreto que Sai King es por mucho mi escritor favorito. Estoy simplemente enamorada de la manera en que escribe; esa forma en que hace que todos los personajes tengan su lugar, su personalidad, su versión de los hechos; la manera en que desarrolla sus tramas sacadas de sueños y pesadillas; como es un sucker for the underdog con todos sus personajes principales que están muy lejos de ser perfectos o “buenos”. En fin, siento que al leerlo es como si escribiera únicamente para mí.

Si realmente existe un Dios y si realmente él nos hizo a su propia imagen, no me gustará pensar por qué hay tantos malditos hombres como éste, caminando tan tranquilos con el destino de tantos otros en las manos.

Lejos de ser un libro de horror, como nos tiene acostumbrados Stephen King, este libro (en otros lugares titulado “La mitad oscura”) nos acerca más a uno de sus propios seudónimos, Richard Bachman. Si tienes preferencia por el gore y te gustan las novelas policiales, este es el libro para ti. Personalmente, el personaje de Thad Beaumont me parece bastante necio, no me agrada para nada, predecible y aburrido. Su esposa, Elizabeth, es una piñita bajo el brazo pero de lo insípida que es. Mis favoritos fueron George Stark, el monstuo, me pareció bastante simpático y colorido como personaje y el sheriff Alan Pangborn que es uno de esos personajes con muchos escrúpulos y una buena historia de base. La historia se me hizo bastante más larga de lo que debería, pero debo decirlo, la narrativa de King salva cualquier historia. Por lo general es un libro bastante entretenido, para los que no conocen otro trabajo del autor, será muy bueno y los enganchará. Por mi parte, y considerando mi alta estima por el resto de su trabajo que he tenido el gusto de leer (he leído unos cuantos pero ni de cerca tantos como quisiera), este libro está muy por debajo de los demás. Sin embargo, debo decir que me encantó el toque gore de la histora.

⭐(3.2/5)

…casi siempre se llegaba a tiempo para encontrar al culpable, contemplando el desastre y preguntándose qué jodidos había hecho; cómo se había desquiciado todo con esa velocidad fatal. Incluso si el responsable se había marchado, por lo general, no estaba demasiado lejos y dos o tres testigos visuales podían relatar exactamente lo que había sucedido, quién lo había hecho, y a dónde había ido. La respuesta a la última pregunta normalmente era la cantina más cercana.. Como regla, el asesinato en un pueblo pequeño, en la vida real, era sencillo, brutal y estúpido.

¿Estás familiarizado con la escritura de King? ¿Cuál es tu novela favorita?

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Paula